viernes, 26 de abril de 2013

Capítulo 5


Cuatro coches patrulla entraron en la plaza y la rodearon, subiendo así el pánico entre la gente que corría de un lugar a otro. Yo aún no me había movido. Estaba bloqueada y no sabía cómo actuar. Mis ojos revoloteaban por aquel sitio.

De cada coche salieron cuatro policías que, sin esperar, corrieron hacia la gente, llevándola a dos furgonetas de las que no me había dado cuenta cuando habían entrado allí. Busqué a mis amigos con la mirada, pero no les encontraba. Todo lo que alcanza a ver y oír era gente sangrado y gritos. Encontrarme en esa situación era agobiante y lo peor es que seguía sin reaccionar. Solo podía ver a la gente tirada por el suelo, llevada a rastras hacia los coches o corriendo, y luego estaba yo. La chica que se quedaba quieta.

Escuché un disparo que resonó en la noche de Londres, que se mantuvo en el ambiente por un largo periodo de tiempo, creo. Mi sangre se había helado al escucharlo y eso fue lo que me hizo darme cuenta de que tenía que moverme y escapar. Sin embargo, no sabía a dónde. La plaza estaba rodeada, había venido en el coche de Matt y estaba sola.

Di un paso hacia delante, preparada para correr, pero un señor uniformado venía a paso apresurado hacia mí, con la porra en su mano derecha levanta. Retrocedí rápidamente, chocando con el pequeño muro de la pista en la que minutos antes Evelyn había estado. Perdí el equilibrio unos cortos segundos. Por suerte, no llegué a caer al suelo. Alcé la vista de nuevo, pudiendo comprobar que el policía estaba a menos de dos metros. Llegaban a mi mente millones de escapatorias, pero ninguna reproducida por mis piernas. El miedo se había apoderado de mi cuerpo, era incapaz de hacer nada. Cerré los ojos, fuertemente, esperando el golpe que alguna parte de mi cuerpo iba a recibir.

Entonces unos brazos se enredaron en mi cintura y, de alguna manera, me levantaron del suelo. Los latidos de mi corazón se aceleraron más de lo que ya estaban y abrí los ojos. Un solo brazo me elevaba unos centímetros del suelo y corría conmigo, mi cuerpo pegado al suyo, esquivando a todas las personas que se acercaban a nosotros y las que estaban en el suelo heridas. Unos rizos me hicieron cosquillas en mi mejilla izquierda. Giré la cabeza en ese sentido, para poder observar quien me llevaba corriendo. Un nudo se me formó en la barriga.

-Styles-susurré.

Él pareció no darse cuenta de que yo le había llamado y si lo había hecho hizo como si no.
Me relajé apenas unos segundos. Cuando volví a estar en el suelo los gritos pasaron a estar en un segundo plano.

-Sube-me dijo, señalando a una moto negra situada en frente de mí, mientras él se sentaba en ella.

Por una vez le hice caso y sin perder más tiempo me situé detrás de él, cogiendo firmemente su cintura.

-¿Confías en mí?-le escuché preguntarme mientras introducía la llave para encender el vehículo y el motor rugió.
-No-contesté sin titubear.
-Respuesta equivocada.

Le dio gas a la moto y nos abalanzamos por la plaza. Harry serpenteaba entre la gente, sin reducir la velocidad. Me agarré todavía más fuerte a su barriga y apoyé en su espalada mi cara, cerrando los ojos y pensando en otra cosa que me hiciera olvidar donde estaba. Al final, acabé contando los latidos de mi corazón desbocado.

No sé cuánto tiempo estuve encima de esa moto, pero sé que en todo el recorrido mis ojos se mantuvieron cerrados. No sabía lo que había pasado en la plaza, ni donde estábamos. Aún así hasta el momento en que nos paramos y escuché como el motor se apagaba no me separé de la espalda de Styles.

Poco a poco mis parpados se fueron abriendo y quité mis manos de la cintura del chico. Me erguí en el asiento de cuero negro y miré hacia los lados. Tarde un corto tiempo en saber que estaba en frente de mi apartamento. Me bajé de la moto silenciosamente.

Mis ojos se dirigieron al cuarto piso, a la ventana del salón de Evelyn, la luz estaba apagada. Ella no estaba en casa, en la acera tampoco estaba en Honda Civic de Matt.

¿Y si les había pasado algo? ¿Y si a ellos les habían cogido? ¿Y si ellos no habían tenido tanta suerte como yo? ¿Y si... y si… y si…?

Un agudo pinchazo acudió a mi pecho, oprimiendo mi corazón. Lágrimas se formaron en mis ojos, viajando rápidas hasta el principio de mi boca y otras llegando al final de mi cara y cayendo al suelo.

-Amor, ¿qué pasa?

Bajó de la moto y vino junto a mí, pero di un paso atrás.

-Matt y Eve ¿dónde están?

Mi voz temblaba y los sollozos empezaban a ser mayores. El simple hecho de perderles también a ellos… No, no podía ser así.

-Vi a Evelyn salir con un chico alto y moreno. Tranquila, por favor.

Negué con la cabeza repetidas veces. La angustia que sentía era tan grande que aunque me hubiera dicho eso, hasta no verles otra vez no iba a poder relajarme.

Harry acortó la pequeña distancia que nos separaba en un solo paso y cogió mi cara entre sus manos, mirando fijamente mis ojos. Azul contra verde. Con sus pulgares quitó las lágrimas de mi cara.

-Están bien. Están bien. No llores más. Están bien.

Tras decir eso me envolvió en un abrazo y me acarició el pelo que caía hasta mi espalda. Su barbilla apoyada en mi cabeza. Volví a cerrar los ojos y me sumergí entre sus cálidos brazos.

-Están bien, Allison-me repitió, mientras yo conseguía tranquilizar mi respiración.
-Gracias-murmuré contra su pecho y, entonces, noté como besaba mi cabeza.

Escuché la rueda de un coche chirriar en la esquina de mi calle. Separándome ligeramente de Styles, pero inconscientemente dejé que su brazo siguiera en mis hombros, vi como el Honda Civic aparcaba en el sitio libre a unos metros de nosotros, y  antes de que el motor se apagara la puerta del copiloto se abrió. Una ágil figura salió de él corriendo hacia mí.

-Mierda, Ali. No sabias lo preocupada que estaba-me dijo antes de envolver mi cuerpo en un abrazo en el que casi me deja sin respiración.
-Estoy bien ¿y vosotros qué tal?

Matt, no sé en qué momento, había salido del coche y ahora era él quien me abrazaba.

-Nosotros también. Conseguimos llegar al coche.
-Em… Allison…-murmuró Eve.

La miré para comprobar que señalaba al rizoso.

-¡Ah! Sí. A ver, Harry ella es Evelyn, aunque ya la conoces, y Matt él es Harry.

Se dieron un apretón de manos y mis amigos me observaban esperaban más explicaciones.

-Gracias a él salí de la plaza-aclaré.
-Sí, y será mejor que me marche ya ¿Nos vemos mañana, amor?-bufé.
-No. Aunque me hayas traído a casa sigo sin confiar en ti.
-Tranquila, eso me lo dejaste claro antes en la moto, pero vas a cambiar de parecer. Si te tengo que enamorar para que estés en mi cama una noche, lo voy a hacer.

Mi boca se abrió al escuchar aquello. Ya había olvidado su brusco temperamento, pero aquello había superado los límites.

-¿Pero qué clase de gilipollas eres tú? No te vuelvas a acercar a ella.

Matt me había quitado de la boca exactamente lo que yo le iba a decir y se había acercado peligrosamente a Styles.

-Matt, déjalo. No vale la pena.
-Hasta mañana, amor.

Me guiñó uno de sus ojos esmeralda y yo, en respuesta, los puse en blanco. Él se volvió a subir a su moto y dándole gas, justo como lo había hecho la vez anterior, se marchó.

Después de despedirnos, Carter se subió a su coche, y también se fue a su apartamento, el cual estaba a unos veinte kilómetros del nuestro.

-Creo que me tienes que explicar muchas cosas, Ali.
-Lo sé, pero mañana. Estoy demasiado cansada.

Ella asintió y yo metí la llave en la cerradura de mi puerta, cerrándola tras de mí.

***
El ruido del despertador me avisaba de que era hora de empezar el domingo. Me dolía todo el cuerpo. Mis músculos estaban agarrotados y por mucho que hubiera querido quedarme en la cama, tenía varias cosas que hacer.

Me levanté tambaleándome y me estiré. Llovía en Londres, algo bastante normal en la fecha en la que estábamos. Después de una larga ducha me vestí con unos leggins negros, una camiseta blanca y una camisa a cuadros rojos y azul marino. Me puse unos botines planos negros y me encaminé a la cocina a por una manzana. Nunca había sido de esas personas que por la mañana se toman un gran desayuno, mi estomago siempre estuvo cerrado y apenas comía mucho a primeras horas del día.

Una vez me terminé mi manzana, me cogí una bufanda gris y un gorrito del mismo color, dejándolo caer hacia atrás en mi cabeza. Alcancé un bolso negro que tenía en el sillón del salón con todas mis cosas dentro y salí de casa, con el paraguas en la mano.

No hacia tanto frío como ayer en la calle, pero aún así a veces soplaban ráfagas de viento que te helaban. Caminé hacia el metro que había a una manzana de mi apartamento, evadiéndome de todo.

El metro estaba bastante vacio para ser un domingo por la mañana. Aunque la línea que yo tenía que coger no es que fuera muy utilizada. Solo había cinco paradas y la última te dejaba en el orfanato. Mi destino.
Me bajé del tren, como era común no había nadie más que yo. Casi todo el mundo se bajaba en la anterior.
Era un gran edificio de tres plantas, me lo conocía casi mejor que las personas que trabajan allí. Entre por las puertas al pequeño vestíbulo donde Mery estaba, como cada domingo, detrás del mostrador.

-Hola, Mery.
-¡Allison! ¿Qué tal?

Se levantó de la silla de madera y con una sonrisa se acercó a mí y me abrazó. Mery era un soplo de aire fresco para todos los niños que vivían aquí, lo sabía por propia experiencia. Pero en esos momento no quería ponerme a recordar los duros años que estuve sola.

-Bien, muy bien ¿Tom?
-Está esperando es su habitación que vayas a verle.
-Pues no voy a hacerle esperar más.

Sonreí a la rizosa mujer y subí las escaleras para llegar a la segunda planta. Tan solo tuve que dar unos diez pasos hasta tener en frente de mí la habitación 204. Di un par de golpecitos suaves a la puerta y después giré el pomo. Antes de abrir completamente ya tenía la pequeña figura de pelo castaño alborotado cogiendo mis rodillas.

-¡Ali! ¡Ali!

Le envolví con mis brazos y le levanté del suelo. Di un beso en su mejilla y entré a la sala.

-Hola, enano ¿qué tal estas?

Me senté en la pequeña cama y le coloqué encima de mis piernas. Sus grandes ojos miel me miraron y una sonrisilla tímida asomó sus labios.

-Muy bien. Te eché de menos.
-Y yo a ti, Tom, y yo a ti

Pasamos el resto de la mañana juntos. Jugando con sus aviones por la habitación.

Tom era un niño de seis años bastante inteligente. Era increíble la manera en la que discurría las cosas y se daba cuenta del más mínimo detalle. Era imposible engañarle, porque él sabía cuando lo hacías. Por ello no tenía mucho amigos allí, porque él sabía con quien se tenía que juntar y no.

-¿Qué tal tu trabajo de bailarina, Ali?-me preguntó.
-Bastante bien. Ahora estoy haciendo el papel principal en la compañía más importante de Inglaterra.
-Vaya… ¡Qué bien!-se lanzó otra vez a mis brazos, como había hecho durante toda la mañana y, fijando en la hora de mi reloj, me di cuenta de que tenía que marcharme o si no perdería el tren.
-Enano, es tarde y me tengo que ir ya casa.

Una mueca de tristeza cruzó su cara.

-¿Vas a volver el próximo domingo?
-Claro que sí, como siempre.

Asintió, como si estuviera diciendo que tenía permiso para poder irme, y yo le di un fuerte beso en su mejilla.

-Hasta el domingo-me dijo antes de que yo le hiciera un gesto con la mano de despedida y cerrara la puerta.

***
Apenas había acabado mis macarrones con tomate cuando aporrearon  la puerta de mi apartamento.

-¡Allison! Ábreme
-Eve…-murmuré poniendo los ojos en blanco
-¿Qué es que no puedes vivir sin mí?-dije con sarcasmo una vez que la puerta estuvo abierta y ella sentada en mi sofá, haciendo señas con la mano para que ocupara el sitio a su lado. Lo cual hice-¿qué pasa?
-Me tienes que contar algo ¿no?
-Y tú a mí-repliqué.

Ella me frunció el ceño y después suspiró.

-Sí, ayer besé a Matt. Me gusta Carter, no te lo dije. Lo siento. Ahora tú.

Me empecé a reír, lo de esta chica no tenía solución. Cuando me hube relejado le conté todo. Desde la fiesta, hasta como me había sacado anoche de la plaza. Ella guardó silencio durante todo el relato, algo particular en su carácter.

-¿Qué te parece? Ayúdame.
-Es que no lo sé, Ali. No le conozco. Ayer antes de nuestra batalla, cuando le tenía en frente de mí, habló conmigo para relajarme. No creo que sea un mal chico.
-¿Pero tú no oíste lo que me dijo ayer?-espeté.
-Sí, claro que lo oí. Estaba delante. Solo se lo tiene muy creído, y sé cómo eres y que no vas a caer en su juego. Mira, cuando vea que no tiene nada que hacer contigo, se olvidará de ti. Lo único que tienes que hacer es pasar.

Era lo más sensato que había escuchado salir de la boca de mi amiga en años. Era una gran idea que iba a llevar a cabo. Además, quizá no le iba a volver a ver.

-Haré eso entonces.
-Es lo…

El timbre de mi apartamento interrumpió lo que Eve iba a decir y extrañada me levanté. Tiré hacia abajo del pomo y abrí la puerta.

-Lo siento.

Harry apareció tras ella. Tenía el pelo y la ropa mojados y gotas estaban cayendo en mi felpudo, pero no le di importancia a nada de eso. No le quería volver a ver y allí estaba.

-¿Qué haces aquí?
-Pedirte perdón-guardé silencio-fui un estúpido por lo que te dije ayer ¿verdad?
-¿Y te atreves a preguntarlo? Mira Styles, no sé lo que quieres de mí…-no me dejó continuar porque habló.
-Escúchame. Ayer cuando volví a casa, me sentía como una gran mierda,  y no entendía por qué. Pensé que si me iba a la cama por la mañana ya no tendría esa sensación, pero estaba equivocado. Cuando desperté me seguía sintiendo el mayor hijo de puta de la Tierra. Nunca había estado tan enfadado conmigo mismo y no me gusta. Nada. Sé que tú no te merecías que te dijera eso, porque tú no eres así. No eres como las otras. Así que te lo voy a poner muy fácil: una cena, para pedir perdón, y desaparezco de tu vida, para siempre… A no ser que quieras lo contrario.

Todas esas palabras me cogieron desprevenida. Le miré y me puse a un lado haciendo un gesto con la mano para que entrara.

-Yo creo que me voy a ir.
-Puedes quedarte, Eve. Es un poco impulsivo, pero no muerde-bromeé.
-Que graciosa, amor. Que graciosa…
-No es por eso, quedé con Matt.

Cuando nos despedimos de Evelyn fui a por una toalla al baño, la cual le lancé a Styles una vez que estuve en el salón. Le observé mientras se secaba los rizos y su cara. La verdad es que tenía un atractivo innegable, pero su carácter le fallaba.

-¿Y bien? ¿Aceptas?-me preguntó desde el sofá.
-¿Y después desapareces?
-Eso es lo que he dicho. No te quiero hacer daño, Ali.

Fruncí el ceño ¿Por qué me iba a hacer daño?

-¿De qué hablas?
-Habló de que tú vales más que las tías con las que me acuesto, y por eso no quiero tratarte como a ellas. Pero no conozco otra manera de comportarme.

Su sinceridad me abrumaba. Al menos él sabía lo gilipollas era. Suspiré y cerré  los ojos.

-Acepto, Styles.

6 comentarios:

  1. Aww Hazza.. me enamoré jajaj
    No en serio, es muy tierno por más que se muestre como un tarado. No quiere lastimar a Ali.
    Ali no dejes que Hazza desaparezca.. PORFA
    Sube más suuper pronto, si?
    Besos
    Cuídate ;)
    Aww..por cierto, cómo se conocieron Ali & Tom?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya, es tan mono... Pero es que hay veces que te dan ganas de arrancarle la cabeza...
      Ya verás que pasa en el siguiente capítulo ya...
      No sé muy bien cuando voy a volver a subir. Lo siento
      La historia de Ali y Tom no la voy a revelar hasta más adelante, pero como bien se puede ver en este capítulo ya se sabe que Ali pasó unos años en un orfanato, por ahí van los tiros.
      Un beso :D

      Eliminar
  2. Creo que ya te lo dije todo ayer pero sé que te hacen ilusión los comentarios :)
    Pues nada, que te odio mucho y todo eso y que estoy de acuerdo con Cami, que expliques lo de Alli y Tom please, y que Harry es retrasado mental y todo eso. De verdad. (Ya me estoy yendo a ser Holden Caulfield).
    Bueno eso. Que te odio mucho.
    Eloso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto que me hacen ilusión, bienvenidos sean todos.
      Gracias por odiarme y esas cosas. Lo de Ali y Tom lo explicaré un poco más adelante :)
      Sí, Harry es tonto perdido, pero bueno....
      Yo también te odio Elisi
      Kissssssssssssssssssseessssssssssssssss pa' ti

      Eliminar
  3. Awwwww*-* SDFGHJKFJKHJKGJ me encantaa!!!!
    Harry es tan mono ñ.ñ
    Y tu escribes tan bien!!!!
    De las novelas que estoy leyendo (que son muchas) la tuya esta entre las tres primeras!! Así que, siéntete orgullosa :3
    asdfghjk Sube prontoo!!
    Besoss^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oh Dios, muchísimas gracias :D
      Sí, me siento orgullosa. Me encanta de verdad que pienses así :)
      A ver, si no tardo mucho en subir.
      Un beso :D

      Eliminar