viernes, 19 de abril de 2013

Capítulo 4



La cara de Eve era un poema, tenía la sonrisa más boba que le había visto nunca y estaba tan feliz por ella… La verdad me alegraba estar aquí, y volviera las veces que fuera necesario solo para ver esa cara.
Continuamos caminando mientras Evelyn nos seguía deleitando con todo lo que sabía de esas batallas callejeras. Estaba tan contenta que conseguía que yo también lo estuviera, aunque solo había ido porque me sentía obligada. Pero quizá no fuera tan malo estar allí después de todo.

Entonces escuché el sonido de una voz aguda, sin duda alguna: era de una chica, a través de unos grandes altavoces.

-Bienvenidos a las batallas de baile de la ciudad. Todos aquellos que creéis que vais a ganar, volver a pensarlo y preparaos, empezamos en treinta minutos.

Miré a los lados para ver si conseguía identificar quien había dicho aquello, pero no pude. Todo el lugar estaba tan lleno de gente que era imposible saber que había unos metros más allá de tu posición.
Con toda la discreción que poseía me coloqué al lado de Matt.

-Carter, no me mires solo escúchame -le dije en un tono de voz lo suficientemente alto como para que solo me oyera él, pero no le miré. Tenía que estar con la vista al frente para no se notará que hablaba con él-me voy a ir por unos pocos minutos y tú le vas a decir a Eve todo y cuando digo todo es todo. Buena suerte.

Antes de que pudiera replicarme algo me separé de ellos, dejándoles más intimidad y caminé hacia un grupo de personas que formaban un círculo. En el medio de este dos chicos se en fretaban, a modo de calentamiento, bailando la música que salía de unos grandes altavoces.

No me sentía tan fuera de lugar como la última vez que estuve frente a un conjunto de personas vestida s con ropa ancha, quizá era porque yo iba igual. Era un poco absurdo que la ropa que llevara puesta determinara mi estado de comodidad, pero yo me sentía así.

Justo cuando estaba a punto de meterme entre las personas del círculo recordé lo que me había pasado la primera vez y retrocedí automáticamente y, otra vez, me daba cuenta de que yo estaba fuera de lugar. En el único sitio en el que encajaba a la perfección era en una sala, pequeña y con espejos, música de fondo y un par de zapatillas de ballet rosas. No había otro sitio, solo ese.

Caminé sin rumbo por la gran plaza, evitando a toda costa donde había estado con Matt y Evelyn antes, y rezando porque Carter echara valor y hablara con ella, tenía que hacerlo y se lo he dejado en bandeja. Me permití imaginármelos como pareja unos segundos. Definitivamente serian la cosa más perfecta del mundo, aunque sus personalidades fueran tan diferentes.

Eve vivía para el baile, al igual que yo, pero de maneras distintas, y Matt lo detestaba. Él no sabía bailar, quizás los pocos pasos que le enseñé yo en las fiestas después de nuestras actuaciones pero le sacabas de allí y nada más, mientras que a Evelyn podías ponerle cualquier tipo de música que siempre encontraría movimientos que quedaran bien en cada segundo de la canción. En una palabra: increíble. Aunque como siempre “Ella no tiene el mismo estilo que tú, Allison”. Eso es lo que no paraba de repetir la Sra. Lee cuando le proponía que mi amiga hiciera mi papel ¡Claro que no tenía el mismo estilo que yo! Nadie es igual, en nada. Pero lo que me enfadaba era lo que escondían esas palabras, un claro: “Tú eres mejor que ella, Allison” y eso no era verdad. No digo que ella fuera mejor, solo que nunca se paró a observarla bailar como lo hacía conmigo, por lo que no podía determinar quien era mejor que quien.

Estaba tan sumergida en mis pensamientos que no me di cuenta de lo mucho que me había alejado. Seguía en la plaza, pero no sabía exactamente en qué parte. En frente de mi tenía una pequeña barra donde se vendía bebidas y había bastante gente con copas en la mano que no deberían seguir con ellas de lo mal que estaban ya, y solo eran las diez de la noche.

Seguí mi camino para poder volver con mis amigos. Esperaba que Matt le hubiera dicho todo y si no lo ha hecho se lo voy a reprochar. Cuando creí saber donde estaba metida y como regresar, alguien me cogió de la muñeca y se puso delante de mí.

-Cielo ¿A dónde vas tan deprisa?

Un chico castaño y de ojos marrones profundos era quien me hablaba, y por el tono de la voz sabía que no quería ser solo mi amigo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo e intenté maquinar algo en mi cabeza rápidamente para escabullirme de él.

-Me esperan mis amigos-dije sonriendo.

Amabilidad, amabilidad, amabilidad, amabilidad, amabilidad… Era todo lo que me repetía. Era lo que siempre había aprendido, después del baile, claro.

-Podemos divertirnos tú y yo-me contestó acercándose un poco más a mí, y yo di un paso hacia atrás negando con la cabeza.

Noté como un brazo pasaba sobre mis hombros y luego unos labios presionando suavemente mi cabeza
.
-Hola, amor.

Ahogué un pequeño grito. Esa voz, ese mote. Otra vez él… Sin embargo, era extraño como lo había dicho, ni se pareció a la última vez que me llamó así. En su voz intercepté… ¿ira? No lo sé.

Le miré. Sus pantalones sueltos creaban arrugas al final de sus piernas y dejaban ver la goma de sus bóxers, tenía puesta una sudadera en la que entraba dos veces yo, pero él estaba serio. Observaba de una forma matadora al chico que estaba en frente y me apegó más a su cuerpo. Entonces caí en la cuenta: de alguna manera estaba marcándome como si fuera suya, y darme cuenta de eso me enfadó.

-Lo siento, Styles. No sabía que estaba ocupada-y en menos de un segundo me sentí como un objeto, una casa en alquiler.

¿Ocupada, yo?

El chico dio media vuelta y caminó. Cuando vi que se perdía entre la gente me deshice del brazo de Styles y me giré. Él imitó mis movimientos, pero aún estaba serio.

-¿Tú que tienes un imán de idiotas o qué?
-Creo que sí. Tengo uno delante-le contesté borde

Esa sonrisa que había visto la primera vez se fue formando en su cara ante mi comentario, exponiéndome sus perfectos dientes blancos y sus dos hoyuelos.

-¿Qué haces aquí? No te pega mucho este sitio-me dijo con clara diversión.
-Mi amiga va a participar. Además, no tengo por qué darte explicaciones ¿Y tú qué es que me sigues?
-Ya te gustaría que yo hiciera eso, amor.

Su sonrisa no desaparecía y yo no entendía que le resultaba tan gracioso.

-No me llames así.

Apenas llevaba unos minutos con él y ya no le soportaba. Era exasperante.

-¿Y cómo te llamo? ¿Ali?
-Allison-contesté de mala gana.
-No, me gusta más amor.

Puse los ojos en blanco. Era imposible discutir con él, solo me ponía de peor humor.

Me di la vuelta para poder marcharme de allí y volver con Matt y Eve, su batalla no tardaría en empezar, pero antes de dar el primer paso el rizoso me agarró la muñeca y tiró de mi, volviendo a girarme.

-Ten cuidado. Este sitio es peligroso. No es como los caminos de algodón por los que tú andas, y no me gustaría tener que estar pendiente de ti toda la noche.

Mis mejillas enrojecieron, pero no de vergüenza. Estaba furiosa.

¿Caminos de algodón? Mi vida no había sido fácil, nunca. Él no sabía nada de mí, ni de mi pasado.
Antes de decir o hacer algo que no debería me solté del agarre de su mano, e iba a volver a intentar caminar, pero Styles acercó su boca a mi oído.

-Por cierto, con esta ropa-pasó su dedo lentamente por mi barriga descubierta-te ves muy, muy caliente.

Me separé de él, la sangre pasaba hirviendo por mi cuerpo y sin pensar lo que hacía estrellé mi mano en su mejilla, con toda la fuerza que tenía. Abrió los ojos, mirándome totalmente sorprendido, con una mueca de dolor en la cara. Se acarició el lugar donde  se estaba empezando a crear la marca de mis dedos.

-Jamás me vuelvas a tratar así-dije.

Con picor en la mano avancé, alejándome de ese completo idiota, y me di cuenta de que todo el mundo nos había estado observando. Parecían asombrados con lo que acababa de hacer, pero no les hice caso. Ni a las caras con la boca abierta, ni a los murmullos que ciertas chicas formaban mirándome, a nada. Solo quería volver con mis amigos y, tan pronto como pudiera, irme a casa.

Mi paso era rápido y no me volví a atrás para comprobar el estado de Styles, pero me lo imaginé rodeados de chicas, ya que vi como una multitud de ellas caminaban en el sentido contrario al mío.

Sin darme cuenta Eve y Matt estaban en frente de mí y yo primero dirigí mi vista a Carter quien simplemente negó con la cabeza. “Eres tonto” articulé con la boca y después, mientras giraba la cabeza para prestar atención a mi amiga, entreví como se encogió de hombros.

-¡Estás loca! Acabas de darle una ostia a Styles.

Eve y su vocabulario… Un momento ¿Acababa de decir Styles? La miré expectante ¡Acababa de decir Styles!

-¿De qué le conoces?-pregunté angustiada al saber que podía ser ella quien me diera respuestas, pero no me estaba haciendo caso. Miraba por encima del hombro donde me suponía seguía el cúmulo de personas-¿Evelyn de qué le conoces?-repetí, zarandeándola para que volviera a hablar conmigo.
-Todo el mundo le conoce aquí, Ali. Él es el que suele ganar la batalla en la categoría de solos. No me puedo creer lo que acabas de hacer, nadie se atreve siquiera a cuestionarle y bueno como bien puedes comprobar-me giró para que pudiera ver la escena-tiene a todas comiendo de su mano.

Un grupo de unas diez chicas, con diez kilos de maquillaje, ropa ajustada y tacones le rodeaba, y yo lo único que podía pensar era en lo bajo que estaban cayendo en ese momento. Por lo menos ya entendía a que viene su ese carácter tan prepotente y arrogante.

-¿Qué más sabes de él?-me giré y ella me observó sin entender nada, pero no hizo preguntas.
-Poco más. Sé que se llama Harry, pero todo el mundo le llama Styles, y que tiene veintiún años. Nadie sabe nada más ¿Por qué?

Me planteé unos segundos responder a esa pregunta. Por una parte debería decírselo, pero algo dentro de mí me decía lo contrario. Opté por la opción que más sensata me pareció en ese momento.

-Fue él quien me envió la nota aquel día.
-¿Qué?-esta vez fue Matt quien habló-¿Cómo sabe dónde vives?
-No lo sé, Matt.

Vi como se pasaba una mano por el pelo. Eso no era una buena señal viniendo de él, significaba que estaba enfadado.

-Te juro que como se acerqué un poco a ti, Allison, lo mato. Te lo juro.
-Matt, Matt-me acerqué a él y cogí su cara entre mis manos-no va a pasar nada ¿Vale? Si quisiera algo ya lo hubiera hecho.
-¿Fue él quién te impidió llegar a casa aquel día?-preguntó Evelyn.
-Más o menos-ellos entrecerraron sus ojos e intercambiaron unas miradas-os lo explicó mañana. Tú concéntrate en tu batalla, tienes que ganar a Harry esté año. Puedes hacerlo, confió en ti. Voy a apostar por ti.
-Haré lo que pueda, a lo mejor ni llego a enfrentarme con él. Pero como se dé la ocasión, voy a devolverle lo que sea que te haya hecho, porque si no me equivoco es la primera vez que pegas a alguien.

Dios, Evelyn estaba enfada, muy enfadada y yo miré por encima de mi hombro para comprobar que la gente ya volvía a estar dispersa, aunque podía notar como algunas miradas curiosas todavía me observaban. Era un poco incómodo, pero supuse que era inusual que le plantaran cara al “rey” y egocéntrico del grupo.

La misma voz aguda que había escuchado la primera vez, volvió a retumbar por la gran plaza.

-Espero que todo el mundo esté preparado. Ya sabéis como va esto y si no, pues os jodéis como el resto. Como todos los años empezamos con los solos, la primera batalla de la noche: nuestro veterano Will Turner, con una pequeña novata, Evelyn Olsen.

Miré a mi amiga que tenía los ojos cerrados, claramente nerviosa.

-Sé cómo se mueve, pero va a ser difícil. Haré lo que esté en mi mano.
-Tranquila vas a ser genial. Como siempre ¿Recuerdas? Estoy contigo-le cogí la mano y apreté fuertemente.
Antes de que se fuera, Matt solo le digo un simple “buena suerte” y cuando se fue hacia la pista hablé.
-Eres tonto-repetí las palabras que le había dicho minutos atrás.
-Lo intenté, pero no pude.

Negué con la cabeza, crispada por todo. En menos de media hora habían pasado tantas cosas, y la mayoría no me gustaba recordarlas. Como pudimos nos metimos entre la gente colocada a los alrededores de la pista de baile. La forma era cuadrada y las personas estábamos detrás de un muro que me llegaba un poco más alto de las rodillas. En el interior del cuadrilátero había unos postes de piedra, de una altura, estimé de algo más de un metro y plataformas, también de piedra, que se elevaban del suelo unos cuarenta centímetros. Supuse que todo eso era utilizado para hacer pasos de baile.

Los dos estaban en la pista, frente a frente. El tal Will era bastante más alto que mi amiga, su pelo rizado y moreno, los ojos no pude llegar a apreciarlos. Tenía una sonrisa de suficiencia en la cara que me hacía pensar lo muy seguro de sí mismo que estaba. Evelyn dale lo que se merece, me dije. Y como si ella supiera lo que me había pensado me miró asintiendo. Era la primera vez que la veía tan concentrada en algo.

-Hagan sus apuestas ahora-dijo la voz de la chica a la que no había puesto cara.

De repente el dinero pasaba de manos en manos, y todo acaba en un chico que lo guardaba y apuntaba ágilmente en una libreta. Todo lo que escuchaba era el nombre de Will.

-Apuesto 50 libras por Evelyn.

Alcé bastante la voz para que se me pudiera escuchar y, por alguna razón, los gritos cesaron y todo el mundo me miraba en silencio. El chico se me acercó y le tendí el dinero. Nadie más hizo alguna apuesta.

Una vez que el chico salió de la pista, el Dj, colocado en una improvisada mesa de mezclas, pero que tenía pinta de ser buena, dejó sonar la música, una canción que no reconocí. Aunque no necesitaba saber cual era para ver como Eve se movía sin ningún problema, desconocía el nombre de los pasos que estaba haciendo, pero bailaba increíblemente bien. Sin embargo, el chico le respondió inmediatamente, y así estuvieron más de cinco minutos. Hasta el momento en el que Eve pareció cansarse de ese juego. Subió al poste de piedra e hizo una voltereta hacia atrás. El corazón se me paró y contuve la respiración cuando ella estaba en el aire, lo peor se me pasó por la cabeza, pero cuando hizo una caída perfecta en el suelo exhalé un suspiro. Siguió con más pasos mucho más fuertes y decisivos que los anteriores, hasta quedar en frente de Will y cogerse la camiseta con las dos manos moviéndola hacia delante, el típico gesto de “aquí estoy yo” y el moreno solo hizo un movimiento con la mano, dando a entender que Eve había ganado. El público estalló en gritos y salté el muro corriendo a mi amiga y abrazándola

-Ha sido increíble-ella solo sonrió y poco después se acercó Matt cogiéndola de la cintura y elevándola del suelo. Le dijo algo en el oído que no llegué a escuchar y abandonamos la pista.
-Increíble lo que la novata ha hecho. Quizá de serios problemas hoy. Pero ahora es tiempo de la segunda batalla: nuestro campeón por tres veces consecutivas Harry Styles contra Axel Smith.

Abrí los ojos, aquello me interesaba.

Harry apareció en la pista, se había quitado la sudadera y ahora llevaba una camiseta de tirantes negra que marcaba sus músculos ¿Cómo podía no sentir frío con esa ropa? Axel entró en la pista, poco decidido. Styles giró la cabeza y sus ojos chocaron con los míos, sonrió y me guiñó uno de ellos ¿Qué es que no había tenido suficiente con lo anterior? Irritada le saqué mi dedo corazón de la mano y dejé de mirarle.

Se hizo el mismo proceso que en la vez anterior: apuestas y música. Y ellos comenzaron a bailar a la vez, pero creo que el rizoso apenas tardó un minuto en acabar. Sus movimientos eran precisos, se notaba que sabía lo que hacía y con un par de pasos de baile desde el suelo acabó con Axel.

-¿Es bueno verdad?-me dijo Eve susurrándome en el oído, yo no era capaz de pronunciar nada. Lo que acaba de pasar delante de mí fue… alucinante.

Todo iba genial. Eve no perdió una sola batalla y yo y Matt conseguimos ganar bastante dinero apostando por ella. En una ocasión aposté por Styles y, obviamente, gané. Lo que hacía ese chico no tenía palabras.

-¡Eve estas en semifinales!-pronunció Matt abrazándola.
-Y eres la única chica-añadí.

Le tendí la botella de agua que le había comprado y que ella me agradeció con un beso en mi mejilla cuando acabó de beber el líquido fresco me la devolvió de nuevo.

-Y estamos en semifinales chicos. Siguiente baile a manos de: nuestra ya no tan novata Evelyn Olsen y Harry Styles. Suerte pequeña, la necesitarás-era esa voz, era esa voz, era esa voz. Era la hora.

Me fijé en Evelyn estaba temblando y la notaba asustada.

-Puedes con él-la alenté, y ella negó repetidas veces con su cabeza.
-No, no puedo ¿Tú lo has visto? Ha acabado todas sus batallas en menos de tres minutos, Ali. No puedo.

En un abrir y cerrar de ojos Matt la apartó de mi lado y cogió su cara en su manos.

-Escúchame. Quizás él sea bueno, quizás no ganes, pero has llegado hasta aquí. Demuestra lo que vales. Yo confió en ti. Nosotros confiamos en ti.

Observé a Carter asombrada, cuando le salía la vena sentimental me daban ganas incluso a mí de enamorarme de él. En menos de un segundo vi como Eve juntaba sus labios con los de él y sonriendo miré hacia abajo ¡Por fin!

-Evelyn, te estamos esperando.
-Gracias-volví a observarles y Eve me arrebató el agua de las manos y bebió el resto de un trago. Corriendo se metió en la pista.
-Quita esa sonrisa de la cara y vamos a apoyarla, Carter.

Eve se puso delante de Harry, mirándole fijamente mientras se hacían las apuestas y vi como intercambian algunas palabras que parecieron relajar a mi amiga y estuvieron hablando entre ellos. Me moría por saber que estaban diciendo. En el momento menos inesperado la música empezó a sonar, muchísimo más fuerte que todas las veces anteriores, cogiéndoles incluso a ellos desprevenidos. Se separaron unos metros y sus cuerpos se movieron. Parecían marionetas movidas por unos hilos.

Pero de repente todo cambió. La música se paró, fue remplazada por sirenas. Los grandes focos que alumbraban la pista sobre la noche se apagaron y se vieron destellos rojos y azules y entonces me giré. Las personas corrían de un lugar a otro, pero yo lo vivía a cámara lenta. Los ruidos de gritos se hicieron lejanos, y no entendía que pasaba. Matt me dijo algo, que no llegué a entender, y se separó de mi lado corriendo, pero no se adonde. Mis piernas no respondían.

¿Qué estaba pasando?

5 comentarios:

  1. Dios! Ali, MUÉVETE!
    Si todos corren, tu corre! Dios..
    Amm.. me dejaste con muchísima intriga, so..
    Sube más suuper pronto, si?}
    Besos
    Cuídate ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que Ali se bloqueó la pobre, y en el siguiente capítulo tampoco es que se vaya a mover mucho...
      "Si todos corren, tu corre" ´Me gusta tú filisofia jajajaa
      No se cuando voy a volver a subir porque no estoy en casa entonces... Ni idea. Espero no tardar mucho.
      Un beso :D

      Eliminar
  2. Ai mamá no me hagas estoooooooooo hacemos un trato:
    Tú subes YA y yo no te mato.
    De verdad que cada cual que escribes es mejor, te lo digo en serio, voy a tener que currármelo para que no me superes puti jajaja
    Pues nada fía que subas YA porque si no te mato. Sin presiones ni amenazas.
    :)
    TKTKTK
    P.D Me pido a Matt, ya tu sabeh que eh míoh.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. A ver que lo escribí mal jajajajaa
      Que no me gusta tu trato porque yo también necesito que subas tu capítulo así que nada...
      El día que yo te supere.... Pero gracias :D
      Cuando me sienta inspirada subo capítulo :)
      Te quiero mucho
      PD: ya lo sé

      Eliminar