lunes, 20 de mayo de 2013

Capítulo 8



<<Te voy a recoger cuando salgas del ensayo>>

Puse los ojos en blanco, podía ir caminando solita y él podía esperar a que yo llegara a casa en el portal. Creo que me estaba empezando a arrepentir de haberle dado mi número a Styles, para algo que no sabía de mi vida privada, pero era la mejor forma de mantenernos en contacto cuando, ayer, aceptó enseñarme a bailar a su modo y no al mío.

Sí, posiblemente, me iba a arrepentir.

-¿Pasa algo, Ali?-levanté la cabeza-¿No te gusta?-señaló con el tenedor mi plato lleno.
-No, no es eso. Es que me acaban de enviar un mensaje-sonreí y comencé a comer.

Jack hablaba y hablaba, pero yo estaba perdida en otro mundo, apenas prestaba atención a lo que decía, solo asentía y sonreía. Mi cuerpo estaba allí, pero mi mente… No lo sabía. Ni siquiera estaba pensando en los ensayos que después haría. Nada me parecía coherente y me frustraba no saber que me confundía tanto. Lo odiaba.

Intenté interesarme por lo que decía la persona con quien compartía mesa, pero el problema es era precisamente ese: que no me interesaba. Creo que me estaba hablando de su infancia en Dublín. De vez en cuando hacía alguna aportación de lo que escuchaba salir de su boca.

-¿Allison, te encuentras bien?-agradecí estar haciendo caso en ese momento al monologo que estaba teniendo él.
-Sí, perfectamente.
-Me estas mintiendo.

Apoyé el codo en la mesa y puse la palma de mi mano sobre mi barbilla, mirándole. Al final, suspiré. Tenía razón: le estaba mintiendo y eso no servía de nada.

-Vale-acepté. Dejé caer los hombros y él se inclinó un poco hacia delante, atento a mis próximas palabras-Grace, ayer, me dijo que no podía estar tan tensa cuando bailaba, que si seguía por ese camino perdería el papel.

Su cara cambió, pero el sentimiento que en ese momento corría por su cuerpo no pude descifrarlo.

-Queda poco más de un mes, si le da tu personaje a otra persona… Sería un descontrol.
-Se la veía muy convencida-me encogí de hombros y con el tenedor jugué con la comida sobre el plato.
-Allison, no te preocupes. Recuerdo cuando yo estaba igual que tú, cuando era el nuevo. ¡Mírame ahora!-sonreí-no dejes de hacer eso.
-¿El qué?-fruncí el ceño.
-Sonreír.

***
-Confió en ti, Jack-le dije antes de tener que hacer el primer levantamiento de la obra.
-Si tú saltas, yo salto-me llevé la mano a la frente, negando con la cabeza, divertida por el momento Titanic.
-Idiota-reí, y antes de que lo pudiera pensar, empecé a correr el par de metros que nos separaba.

Sus manos cogieron mi cintura con fuerza, pero sin ejercerme daño, y después me vi en lo alto. Mi pie derecho doblado, tocando la rodilla de la pierna opuesta. Muy despacio, Jack me fue bajando. Su cara pasó a escasos centímetros de la mía y pude ver la sonrisa que se mostraba en sus labios. Cuando las puntas de mis pies tocaron el suelo giré. Una… dos… tres veces, y entonces paré.

-Muy bien, chicos. Me ha gustado-opinó Grace cuando tuvo nuestra atención, después me miró seria-Allison, recuerda lo que te dije ayer-suspiré y noté unos brazos en mis hombros, acariciándolos.
-Has estado mejor, no te preocupes.
-Gracias, rubio-él se rió y negó con la cabeza.

Después de seguir practicado ese paso unas cincuenta veces más nos dejaron libres. Pasaba media hora de las siete. Harry debía llevar esperando un buen cacho. Maldije por lo bajo y salí del estudio hacia los vestuarios a todo velocidad. Me duché y cambié en un tiempo record. Aunque no sé para que me había duchado, si luego iba a ponerme a bailar con Styles. Bueno la verdad era que si lo sabía: no quería ir por ahí sudada. Era asqueroso.

Bajé las escaleras dando saltitos y en el vestíbulo me despedí de Kate. Empujé la puerta de cristal que daba al exterior y cuando el frío chocó conmigo un escalofrió me recorrió. Miré a los lados, buscándole, pero nada. Bufé y escuché un silbido muy fuerte que provenía justo de delante de mí. Miré y ahí le vi, con su moto en la zona reservada para los profesores de The Royal Ballet. Negué con la cabeza, sonriendo.

-Amor, ¿qué estás ciega?-recorrí  el espacio que nos separaba.
-Esta zona es reservada, ni me paré a pensar que habías aparcado aquí. Pero claro, eres tú…-puso su mano en mi barbilla, haciendo un poco de presión para levantar mi cabeza. Dio un pequeño beso en mi mejilla que me erizó el pelo y luego se acercó a mi oído.
-Espero que eso sea bueno-susurró.
-¡Ali, un momento!-aún aturdida y con la sonrisa de Styles grabada en mi mente me giré hacia Jack-este sábado voy con unos amigos a un club ¿Quieres venir?-me preguntó.
-Por supuesto-contesté animada-pero ¿puedo llevar yo a un par de amigos?
-Cuantos más mejor-me abrazó-nos vemos mañana-llevó su mano a la frente y me hizo un saludo militar antes de darse la vuelta y marchase.
-Por lo que veo el imán de idiotas todavía funciona-dijo Styles con voz tensa. Le noté bastante pegado a mí y entonces di media vuelta. Quedando cara a cara.
-Si no fuera así, tú no estarías aquí-me dio una sonrisa torcida y con la cabeza señaló el casco que había sobre el asiente trasero. Era negro, con dos flores plateadas pequeñas en el lado derecho-¿Y esto?-dije cogiéndolo.
-Lo compré para ti ¿Te gusta?
-Es genial. Pero yo nunca te vi utilizando casco, y la última vez que subí tampoco lo puse.
-Es que yo no utilizo casco, pero no te voy a volver a dejar montar en una moto sin él, solo aquella vez porque había prisa. Pero, Allison-contuve la respiración al escuchar mi nombre salir de sus labios-si te pasara algo por mi culpa…-negó con la cabeza y después cogió el casco y me lo puso-sube.

Cuando él se colocó delante me volví a aferrar a su barriga y apoyé lo que sería la frente del casco en su espalda. Le escuché reírse ligeramente antes de que el rugido del motor sonara por encima de su carcajada. Me pasé todo el camino hasta el apartamento pensando en lo que había dicho. Se preocupaba por mí, eso era adorable. ¡Espera! No podía acabar de pensar que Styles era adorable. No, no y no.

Cerré los ojos y la moto paró, pero no se apagó el motor por lo que deduje que estábamos en un semáforo. De repente sentí una mano sobre la mía y poco a poco sus dedos se fueron entrelazaron con los míos, pero una frase entró en mi mente. “Si te tengo que enamorar para que estés en mi cama una noche, lo voy a hacer.”  Me negaba a ser una más, para él o para cualquiera. Aparté mi mano, colocándola justo encima de la suya, y poco después sentí como nos volvimos a poner en marcha. Como la primera vez perdí la noción del tiempo, la sensación de adrenalina y libertad que me proporcionaba estar subida en una moto me llevaba a otro sitio, a uno del que no quería volver.

-Amor, ya hemos llegado, puedes soltarme-dijo con cierto tono de humor en la voz.

Hice lo que había dicho y quité de su barriga mis manos, llevándolas al casco y sacándomelo. Sacudí mi pelo, intentando que no pareciera muy despeinado. Sin embargo, imaginé que no sería así.

-Eso fue sexy-gruñó. Puse los ojos en blanco, reprimiendo la sonrisa que quería aparecer en mis labios, y me bajé de la moto.
-Toma-le tendí el casco.
-Es tuyo, no me lo des.
-No puedo aceptar esto.
-Claro que puedes. Qué parte de “lo compré para ti” no entiendes. Es tuyo-repitió.
-Es que….
-Calla y acepta mi regalo-resoplé y empecé a caminar hacia mi portal, con el casco debajo de mi brazo. Di media vuelta.
-¿Piensas quedarte ahí todo el día?-alcé las cejas y retomé el camino cuando vi como se bajó de la moto.

Abrí la puerta de portal y esperé unos segundos a que Styles entrara. Empezamos a subir las escaleras en silencio cuando una duda me invadió.

-¿Me dirás algún día cómo conseguiste la información que sabes sobre mí?-él me miró y se paró, quedando a un escalón por debajo de mi.
-Algún día-aceptó.

***
-Así que esta es tu sala de baile-dijo girando sobre sí mismo.
-Exacto.
-Me gusta, me hace sentir cómodo.

Me sorprendió oír salir esas palabras de él, pero sonreí sin que lo viera. Se acercó a la esquina donde se encontraban mis zapatillas rosas, las que solo utilizaba en esa sala.

-Están muy gastadas.
-Lo sé-bajé la cabeza, recordando la primera vez que las vi y sobre todo que pies las llevaban puestas-eran de mi madre-murmuré, con lágrimas en mis ojos.

Harry se debió dar cuenta de mi voz rota, pues me vi envuelta en un abrazo protector.

-Yo…
-No digas nada. Algún día te contaré la historia.
-¿He escuchado bien? ¿Has empezado a confiar en mí?-me cogió por los hombros y se separó, mirándome fijamente a los ojos, como intentado saber si hablaba en serio.
-Creo que me lo he pensado mejor-se rió como un niño pequeño y me volvió a parecer adorable. ¡Mierda! No quería pensar eso. Decidí cambiar de tema rápidamente-¿Seguro que no quieres comer nada?-qué ingeniosa, Allison. Él resopló.
-Ya te dije, mientras tú estabas cenado, que no. Venga, vamos a bailar.

Puso las zapatillas donde antes se encontraban y luego se fijó en mis pies que ya estaban de puntillas, no justo sobre los dedos porque eso sin el calzado adecuado, que él había apartado, no podía hacerlo.

-Amor, baja los pies-frunciendo el ceño hice lo que me pedía-¿Sabes bailar contemporáneo?-asentí, había dado también clases de eso y muchas veces lo bailaba en casa, la verdad era que me encantaba-pues ya tenemos la mitad del trabajo hecho. Mira-se sentó en el suelo y me hizo una señal para que hiciera lo mismo-el baile se basa en sentir cada movimiento, no tienen que ser forzados. Con ellos tienes que transmitir tus sentimientos a las personas que te ven. Si quieres que piensen que eres frágil, los movimientos tienen que ser lentos y suspendidos. Que por el contrario quieres parecer fuerte, lo consigues con movimientos marcados.

Me asombró lo mucho que él sabía, o aparentaba saber.

-¿Cómo…?
-Trabajo en Pinneapple, amor.

Vale, este chico sabía de lo que hablaba.

-¿Qué enseñas?-me interesé.
-Fundamentalmente Break.
-¿Y entonces que sabes de contemporáneo?
-Más de lo que te piensas.

El misterio que le envolvía me cautivaba. Se abría a mí en algunos aspectos, pero otros era como si ni siquiera me dejara mirar por el hueco de una puerta medio abierta. Esperaba que aquello solo fuera temporal, algo en mi interior quería saber más del chico con el pelo rizado.

Se levantó y me tendió la mano. Como si yo fuera una pluma me levantó, pero eso supuso que con por el impulso su cara quedara cerca, muy cerca de la mía. Notaba su respiración chocar con mi piel, y su mirada fija en la mía. Su mano en mi muñeca, fue bajando hasta poder coger la mía y esta vez fui yo la que enredó sus dedos y los míos. Sonrió, sus hoyuelos apareciendo.

Algo dentro de mi cabeza se encendió, como un interruptor que hacía “click”

-Styles-susurré, soltando su mano-será mejor que empecemos.
-Claro… -dijo mientras se separaba de mí.

Sacudió su cabeza y sus rizos cayeron rebeldes por su frente. Se quitó la sudadera verde que llevaba, dejando al descubierto una camiseta negra que marcaba sus trabajados músculos.

-Pues tú dirás, señor Styles-me miró mal y tomó aire, como si estuviera pidiendo paciencia, lo que hizo que me echara a reír escandalosamente.
-Me lo vas a poner difícil, ¿verdad?

No sé si esa frase contenía un doble sentido, pero yo lo saqué.

-Sí.

Le vi caminar hasta el estéreo de la sala y encenderlo. Las notas de piano de Skinny Love invadieron la sala.

-Deja que te guie-asentí, cautivada por lo ronca y lenta que su voz se había vuelto y que con la mezcla de la música te transportaba a otro lugar-cierra los ojos-lo hice y poco después le sentí en frente de mi. Su mano se apoyó en mi cuello-inclínate hacia atrás, despacio-su otra mano viajó de nuevo a la mía, y cuando ya tenía el cuerpo echado hacia atrás, con un suave tirón me hizo volver hacia arriba. Giré, pero yo no dejaba de notar su cuerpo junto al mío-ahora, confía en mí-lo haría, solo esa vez confiaría en él-junta las piernas-luego noté como sus brazos pasaban por detrás de mis rodillas y me daban una vuelta en el aire.

Mi corazón se paró durante ese corto periodo de tiempo. Jamás había hecho algo parecido, y menos con los ojos cerrados. Abrí los ojos y me vi justo en frente del espejo. Él estaba detrás de mí con sus manos en mi cintura. Sus rizos en mi mejilla. Sus labios en mi oído.

-No lo haces nada mal.
-Otra vez-le vi sonreír y se separó-está vez con los ojos abiertos.
-Como quieras.

Lo repetimos, algo más rápido, de tal manera que se acompasara con la música. Nos pasamos media hora bailando. Con pasos nuevos Harry me obligaba a cerrar los ojos, con la excusa de que así me dejaría llevar mejor. No sé si eso era cierto, pero aseguro que si se sentía de otra manera.

-¿Te puedo preguntar algo?-me dijo sentando en el suelo de la sala, al igual que yo.
-Claro.
-¿Qué problema tienen contigo si lo haces casi perfecto?
-Dicen que soy muy tensa en mis movimientos-él frunció el ceño, no parecía conforme con lo que había dicho, pero después se levantó muy convencido, y sin darme tiempo a reaccionar, se echo encima de mí, haciendo que mi espalda  chocara con el suelo. Mi respiración rápidamente se aceleró y puede comprobar como el verde de sus ojos se fue tapando por su pupila-¿qué… qué haces Styles?-rió.
-Ahora sí estás tensa, no cuando bailas.

En ese mismo momento le odiaba por ponerme nerviosa. No me gustaba la reacción que podía causar en mí cuando se lo proponía, y el problema es que se lo proponía cada poco tiempo. No sé de donde saqué la fuerza y el coraje, pero con mis dos manos le empujé hacía atrás por lo hombros, haciendo que entonces fuera yo quien estuviera encima de él.ç

-¿Y ahora qué?-dije irónicamente, pero él se volvió serio. Como odiaba esos cambios de humor.

Su dedo recorrió lentamente mi mejilla, mi cuello, mi escote… Y cerré los ojos, dejando de pensar en otra cosa que no fuera en él.

-Sigues estando tensa, amor.

Me levanté rápidamente, bajo las pequeñas carcajadas de Styles.

-Eres insoportable
-No te equivoques de palabra. Soy irresistible. Búscalo en el diccionario, es mi clara descripción-me guiñó un ojo, al mismo tiempo que el timbre del apartamento sonaba.
-Mira, estoy segura de que eso te sirvió con June, pero yo no soy así-le lancé un beso y salí de la sala hacia la puerta. La abrí y una Evelyn estresada entró al piso.
-Acabo de ver la moto de Styles abajo y pensé que querrías saberlo. A lo mejor te está espiando o algo… y…

Claro, a Eve no le había contando nada. Me hice una nota mental: no olvides mantener a Evelyn al corriente de tu vida.

-Había oído muchas cosas de mi ¿Pero espía? Eso es nuevo-apareció por el pasillo.
-Pero tú…-le señaló-vosotros…-me apuntó a mí con el dedo índice de su otra mano-¿qué está pasando aquí?
-Me está enseñando a bailar-creo que mis palabras lo único que hicieron fue confundirla aún más.
-Y yo ya me tengo que ir. Por cierto no vuelvas a comparar a June contigo, amor. Mañana voy a recogerte. No olvides el casco-besó mi cabeza, un gesto que me dejo un poco descolocada y despeinó a Eve.
-Espera, no hace…-cerró la puerta-falta-terminé.
-Desembucha. 

7 comentarios:

  1. AHORA LA PUTA ZORRA DE MIERDA ERES TÚ. CON CARIÑO EH. Y NO AYUDA QUE ESTEMOS HABLANDO POR SKYPE. jajajaja pues nada qué qiueres que te diga, creo que ya lo sabes todo por mis expresiones faciales durante toda la conversación por skype así que... que subas ya coñoostiaputajoderya jajaja pero tktktk mucho eh
    DEJA DE REÍRTE SO PUTA
    :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también te quiero mucho, je je je.
      Oye tú y yo por Skype somos la leche.
      Atención mucho, el apocalipsis se aproxima, te he pillado una falta de "deletreo" como tu dices, "qiueres"
      En fin, que subiré cuando escriba el siguiente :)
      Te "qiuero"

      Eliminar
    2. No ya, hace mucho que no skypeamos eh! Jajajaa sisi el Apocalipsis dice, el Apocalipsis llegará cuando yo lo diga. Que subas ya. Leñe. Jajajaja
      Te qiuero yo más

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que Harry es... Harry, dejémoslo ahí jajajaja
      Pobre, Ali, que ya no sabe ni que pensar, ni que hacer jajaja
      A ver intentaré subir lo más rápido posible :)
      Un beso :D

      Eliminar
  3. ME ENCANTAAAAAAAAA! escribes muy bien :) xx

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encanta que te encante :)
      Muchas graciiiiiiiias
      Un beso :D

      Eliminar